por Isabel Arana

Hacer lo que se quiere saber. Un encuentro con Alejandro Piscitelli en la UPC

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Por: Daniel Flores Bueno

Día 1

Cuando Alejandro Piscitelli publicó la primera edición de “Ciberculturas 2.0: en la era de las máquinas inteligentes” (Buenos Aires, Paidos, 2002, 288 p) marcó para muchos interesados en la sociedad digital en América Latina, un antes y un después en lo que a bibliografía en castellano se refiere sobre el tema. No era que no existieran libros al respecto, lo que ocurrió es que su mirada aportó un aliento fresco al entendimiento de los espacios virtuales, el futuro de la comunicación y el impacto del hipertexto en la cultura y en la mente humana. Dotado de una erudición y un sentido de la emoción, las ideas de Alejandro Piscitelli se instalaron desde entonces en las universidades de Iberoamérica.  Sus tres primeros libros: Nasdaq. Apogeo ¿y derrumbe? De la economía digital (2001), Post- Televisión. Ecología de los medios en la era de Internet (1998) y (Des)Haciendo Ciencia. Conocimiento, creencias y cultura(1997) ya eran un anticipo de lo que se venía.

 

Desde el 2002 Piscitelli no ha parado de escribir, enseñar y viajar. El autor  de la legendaria web “Inter Link Headline New 2.0”, el primer diario digital en Argentina aparecido en 1995, hoy sigue compartiendo sus hallazgos e ideas a través de Filosofitis http://www.filosofitis.com.ar/. Fiel a sus ánimos y curiosidad Piscitelli ha puesto su mirada en la educación en sus últimas publicaciones. No es casualidad que “Nativos digitales. Dieta Cognitiva, inteligencia colectiva y arquitecturas de la participación (2009), “El proyecto Facebook y la posuniversidad” (2010) y “1@1 Derivas en la educación digital,” giren en torno a cómo aprendemos hoy. Por eso la UPC lo invitó a participar como expositor internacional en el II Encuentro Docente UPC Online y nosotros no dudamos en ir a su encuentro.

 

A sus  65 años recién cumplidos (nació un 6 de agosto de 1949) Alejandro Piscitelli luce bien, tiene el ímpetu y la curiosidad de un joven de veinte años, viste informal: camisa fuera del pantalón, saco de paño y zapatos deportivos. No lleva mucho equipaje, con las justas una pequeña maleta de viaje con ruedas.   Su avión llegó procedente de Santiago de Chile, pero poco antes había estado en Colombia, Estados Unidos y varias ciudades chinas a donde había ido en calidad de maestro. Se podría decir sin exagerar que los aeropuertos se han convertido en un paisaje cotidiano de su vida.

Camino a la UPC Alejandro Piscitelli nos dio una clave sobre su formación. Vivió de cerca la rebelión de los estudiantes de mayo del 68 en Francia, a donde fue a estudiar luego de licenciarse en Filosofía en Buenos Aires. Su destino fue la universidad experimental de Vincennes o París VIII, en donde nada menos que el famoso filósofo Michel Foucault era el jefe del departamento de filosofía. Al cabo de un tiempo Piscitelli se hizo su discípulo y luego su amigo. En esa universidad sui generis el autor de Cibercultura 2.0 experimentó de cerca una nueva postura  frente  al conocimiento. El espíritu enormemente creativo, crítico y variado de esa universidad lo marcó para siempre. Los temas que le interesaban entonces eran las ciencias cognitivas y la epistemología de la ciencia. Más adelante descubrió su amor por las máquinas inteligentes, como el le llama a las computadoras, cuando le tocó redactar su tesis de maestría en Sistemas. A partir de entonces la cognición, la cultura digital y el impacto de las tecnologías de la información fueron delineando lo que luego se ha constituido en su línea de  investigación y reflexión. Sin esa máquina con la que redactó su tesis y sin ese período en Vincennes, Piscitelli no hubiera sido el Piscitelli que hoy conocemos.

Aquel viernes Alejandro pasó directo del aeropuerto al taxi y del taxi a un taller para profesores en la UPC. Esta actividad se llevó a cabo el viernes 8 de agosto a las 7:00 p.m. y quedó registrada en un grupo secreto en Facebook llamado www.facebook.com/groups/edupunk que me tocó crear. Se trata de un espacio virtual de aprendizaje sobre cultura maker, e-labs y sobre todo cultura digital. Este espacio virtual de aprendizaje y de socialización del conocimiento organizó en pocos minutos a todos los presentes, para entrar en una dinámica de construcción social de aprendizajes, que trascendió al propio taller. En ese lugar Piscitelli compartió sus ideas sobre cómo los docentes de hoy deben competir por la atención de los alumnos en una época en la que los medios interactivos tienen una ventaja clara, también enfatizó la importancia de bombardear a los estudiantes con emociones y utilizar la innovación disruptiva con un gran componente creativo a la hora de plantear su cursos. En ese sentido habló de “Proyecto Facebook y la posuniversidad”, uno de los últimos libros que ha publicado junto a otros autores.

 

Nuestro invitado también aprovechó la oportunidad para explicar su vocación por transformar los actuales espacios de aprendizaje en lugares en donde los estudiantes tengan una relación más libre con el espacio y el conocimiento. En ese sentido trajo a colación el concepto de Edupunk desarrollado por Jim Groom el 2008, como una filosofía que va más allá de empaquetar y estandarizar contenidos educativos a través del uso de la tecnología. Lo realizado en el Medial Lab Prado en Madrid, http://medialab-prado.es o las experiencias llevadas a cabo en la Science Gallery en Dublín, Irlanda, https://dublin.sciencegallery.com/education son una muestra de esto. Es decir laboratorios ciudadanos de producción e investigación de proyectos culturales inmersos en el aprendizaje colaborativo y constituido por personas con múltiples formaciones  y niveles de especialización, en una línea transdisciplinar, en donde a los participantes se les empodera para crear y sobre todo recombinar la información enriquecida por sus pares. Los verbos para entender esto son: aprender, diseñar y conectar.

 

El autor de “Ciberculturas 2.0 En la era de las máquinas inteligentes”, se mostró optimista respecto a las nuevas generaciones y desde esa perspectiva pintó de pesimista la posición desarrollada por Nicholas Carr en “Superficiales: Qué está haciendo Internet con nuestras mentes”, al que calificó de defensor de una cultura centrada en el libro como única vía de aprendizaje. En ese sentido habló de la necesidad de los docentes en pensar en una multialfabetización. Un ejemplo de esto fue la exploración que hizo de herramientas tales como: Evernote, Pinterest, Twitter e  Instanpaper, Youtube y Facebook. O iniciativas como History Teachers, en donde la revolución francesa, el renacimiento o los filósofos griegos  de la era socrática como Platón son explicados al ritmo de Kylie Minogue, Lady Gaga o Blondie. Otro vídeo que compartió fue uno titulado Television is a drug,  un videoclip en clave de parodia, que grafica una relación centrada en un único emisor cuando hoy la conversación es la clave de la educación.

 

En cuanto a Evernote, explicó cómo utilizar esta herramienta para tomar apuntes, hacer fotos, escanear libros, escribir recordatorios y marcar artículos o lecturas encontradas en la web, que luego podrían ser leídos en cualquier dispositivo móvil gracias a sus posibilidades de sincronización.

En la misma línea habló de los usos prácticos de Pinterest, una red social con un gran contenido visual que se puede compartir y redistribuir. Muy importante en una era en donde prima la información visual. Lo mismo que Youtube, un repositorio de contenido de videos que podemos usar en clases. Finalmente, pero no por eso menos importante, señaló que el que no está en Twitter no existe. En ese sentido defendió el uso que se podría hacer de esta herramienta que desarrolla la capacidad de concisión a la hora de escribir y que nos permite estar informados segundo a segundo sobre los acontecimientos que nos interesan.

 

Otra imagen que compartió con el taller aquella noche fue el de la cabra de Argan. Una imagen surrealista, pero posible, en donde se ve a varias cabras arriba de un árbol. Esta foto tiene como objetivo estimular la curiosidad (¿cómo llegaron a subirse las cabras a ese árbol? Se pregunta uno al ver la foto). La respuesta es tan importante como la pregunta. Sin curiosidad no hay aprendizaje.

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Día 2

El sábado 9  de agosto fue el día central del el II Encuentro Docente UPC Online. Las actividades de registro y confirmación comenzaron a las 8:30 de la mañana y la primera conferencia arrancó a las 9:00 a.m con Alejandro Piscitelli. Su ponencia se tituló: “Cultura Maker. All you need is lab. Curiosidad-Participación”, y estuvo centrada en cuatro ideas centrales: los medios son buenos para pensar, el diseño especulativo, las arquitecturas de aprendizaje y qué hijos le vamos a dejar a nuestro planeta.

 

En los medios son buenos para pensar, el  ex-Gerente General de Educ.ar. Portal educativo de la Nación Argentina, habló sobre George Lois, el genial director de arte y autor de 92 celebres portadas de la revista Esquire. Su capacidad para transmitir información a través de la imagen fue una de las claves de su disertación. En un mundo dominado por la imagen, pensar visualmente nos da ventajas a la hora de comunicar. George Lois es un ejemplo claro de un trabajo que por su calidad ha saltado de las revistas de estilos de vida al Museo de Arte Moderno de Nueva York. En la misma línea está el artista y director creativo de innovación para Intel “will.i.am” (William Adams), productor musical, integrante de la banda The Black Eyed Peas, que el 12 de julio del 2013 grabó un video como editor invitado para la edición de la revista Wired en su versión inglesa. Este vídeo es una suerte de manifiesto  y  busca decirnos aquello en lo que cree su autor a la hora de hacer negocios. Cree en la necesidad de provocar la colaboración, cree en una cultura maker (hacer más que sólo decir), cree que la imagen cuenta mucho a la hora de comunicar y cree en la necesidad de saberes especializados (aprende código). Si la tecnología tiene un lenguaje, ¿por qué no alfabetizarnos? Diría yo.

 

Piscitelli también abordó las nuevas competencias y saberes qué está demandando el nuevo escenario global. En ese sentido habló de las cuatro pantallas a las que estamos conectados constantemente: la televisión, los smartphones, las laptop-pc y las tabletas.

 

Respecto al diseño especulativo, el filósofo argentino mostró mundos posibles creados por artistas, nuevos espacios que modelan nuestra mente. Un ejemplo de esto son los e-labs, en donde artistas, tecnólogos, programadores, aprendices y expertos toman el espacio público para mezclar saberes y tecnología y producir objetos. El diseño de la mano de la programación y la ciencia puede transformar. El conocimiento es transformación.

En arquitecturas del aprendizaje pasó revista a la importancia de repensar los lugares en donde se desarrolla la educación. Las aulas tradicionales han demostrado no ser los espacios más indicados para fomentar la curiosidad y el amor por el conocimiento.  

Finalmente, Alejandro Piscitelli terminó su conferencia con una pregunta.  ¿Qué hijos le vamos a dejar a nuestro planeta? Darle la vuelta a la clásica interrogante ya es un giño de la respuesta. La apuesta pasa por unir los puntos desarrollados a lo largo de esta exposición y esta relatoría.  Creer en la construcción comunitaria del conocimiento, estimular la creatividad a través del diseño y la programación, fomentar una cultura del hacer y sobre todo emocionar a nuestros estudiantes, para que no se olviden que aprender implica hacer lo que se quiere saber.